Destinos,  Italia

Milán en 2 días, qué ver y hacer (II)

¡Hola! Bienvenido de nuevo 🙂

En este post tienes cuatro lugares que visitar en un viaje a Milán, pero también os recomendamos tres lugares relacionados con productos típicos italianos y que, en base a nuestra experiencia, merecen una parada en el viaje. 

Es la continuación de una primera parte donde os hablamos de lugares imprescindibles en un viaje de dos días a la capital lombarda así que, si no lo has leído, no te lo pierdas. 

Sin más dilaciones, aquí te dejo la lista para que puedas seguir preparando tu viaje para cuando se acabe la locura de la cuarentena y podamos, por fin, salir a la calle. Tanto España como Italia van a necesitar muchísima ayuda para que refloten, así que Milán es una buena opción para un viaje corto, rápido y cercano. 

6. Arco della Pace 

Ubicado en la Plaza Sempione, justo al principio del parque que lleva el mismo nombre, es un arco del triunfo –actualmente en obras- que, a pesar de varios tropiezos en su construcción, vio cruzar por debajo de su arco nada más y nada menos que a Vittorio Emanuele II y a Napoleón III. 

Lo recomendamos ver tanto de día cómo de noche porque cuando la luz se va, se ilumina de una forma preciosa. 

7. Parque Sempione 

Este jardín de estilo inglés, ubicado al norte del Castello Sforzesco, data de 1890 y es una preciosidad, porque por un lado tienes el Arco della Pace, imponente, y del otro lado el Castillo. Además de un pequeño lago que tienes que cruzar y que puedes hacerlo atravesando el Puente de Sirenette (de las sirenas), construido allá por los años 1840.  

Lo interesante de este puente, además de las cuatro sirenas que lo custodian, es que en un principio fue construido para poder cruzar el río Naviglio pero en 1930 lo trasladaron al parque Sempione y ahora es un sitio bastante mágico. De hecho, por Internet aparece como uno de los sitios más románticos de Italia debido a historias y leyendas que hay sobre él. 

8. Castello Sforzesco 

Ubicado en el casco viejo de la ciudad, puedes llegar a él desde el mismo centro o atravesando el Parque Sempione. Indiferentemente del orden, ambos lugares los recomiendo en una misma visita porque así tienes una visión más completa de ambos. 

Su construcción empezó a mediados del siglo XIV pero no fue hasta el siglo XV cuando estuvo acabado; aun así sufrió de alguna que otra modificación en el futuro. Hay varias estancias que tienen frescos pintados por Leonardo da Vinci y por Donato Bramante, aparte de por otros artistas. 

Puedes acceder de forma gratuita a su patio y a alguna plaza más pero dentro del castillo existe un museo de arte así que solo se puede acceder con entrada. 

9. Stazione di Milano Centrale 

Tal vez en algún momento de tu visita hayas pasado por la estación central ya sea porque has cogido un tren para llegar desde el aeropuerto o porqué has venido en bus y lo tienes que coger de delante de la estación. 

Indiferentemente de los motivos, recomiendo visitarla por dentro porque es una de las principales estaciones de tren de Europa, fue inaugurada en 1931 pero desde que empezó la construcción en 1912 hasta 1931 se vivió una Gran Guerra y Mussolini se hizo con el poder. Esto último es muy importante porqué si ves la Estación todo te recordará a su dictadura porqué se empeñó en que la estación demostrará el gran poder del régimen fascista. 

Visitarla es conocer parte de la historia del país y de la ciudad y asombrarte de lo majestuosa que es. Además, es un poco laberíntica si no te la conoces bien, pero merece la pena. Es una primera toma con la ciudad muy interesante. 

10. Tomar un café en Starbucks Reserve 

Vale, estamos en Italia, buen café, pizzas riquísimas y mejor helado, ¿y yo os llevo a un starbucks? Pues sí. Por qué en Milán está la única tostadora europea de la empresa. Un lugar que es una fábrica, pero a la vez una cafetería y una tienda.  

Puedes ver el proceso del café verde cómo pasa a la tostadora, cómo sigue su camino por varios tubos, algunos de ellos hasta la empaquetadora, otros hasta los distintos recipientes dónde irán a la cafetera cada vez que alguien pida un café. Y, como estamos en Milán, ciudad que es conocida como la madre del expresso, además de que existe la famosa cafetera italiana (cuyo nombre original es cafetera Moka) todo el local se enfoca en honrar esa tradición italiana. Incluso hacen demostraciones de cómo hacer un buen café con cafeteras de goteo, de las que viertes tú el agua, y te lo dan a probar después de una clase magistral sobre café. 

Así los describen en la página web y sí, lo consiguen. Tanto si te gusta el café cómo si no, esta visita es una pasada. 

“Nuestros asadores son santuarios teatrales y experimentales para la pasión por el café. Aquí, los maestros tostadores, los mixólogos y los baristas emplean su oficio para lograr expresiones perfectamente sabrosas, a menudo inesperadamente ingeniosas, de nuestros cafés raros de origen único. Cada café Starbucks Reserve fue tostado en uno de estos espacios inmersivos. Tome un cóctel inspirado en el café en un bar Arriviamo ™ o disfrute de la comida italiana fresca en Princi ™. Estos son destinos como ningún otro en el mundo.” 

Web https://www.starbucksreserve.com/en-us

11. Comer pizza en Berberé Navigli 

¿Por qué recomiendo esta pizzería de todas las que hay por la ciudad? Por su calidad, por supuesto. Hacen las pizzas sólo con masa madre y con ingredientes bio y de proximidad. El local está muy bien decorado, pero se llena, así que, si sabéis que vais a ir, reservad. Nosotros fuimos sin reserva y solo pudimos cenar en la barra. Que tampoco estuvo nada mal ya que la barra da a una cocina abierta y puedes ver cómo van preparando las pizzas y todo el proceso. Estuvo muy interesante.  

Las pizzas buenísimas, pero cómo estábamos en la barra y los pizzeros nos veían y nos escuchaban todo, nos dio un poco de corte sacar las cámaras para hacer alguna foto, así que os tendréis que fiar de mi o echar un vistazo a su página web

Berberè está en varias ciudades de Italia, por si no estáis por Milán pero queréis probar sus pizzas. 

12. Probar los helados de Gelato Fatto con Amore 

Ir a Italia y no probar sus helados debería ser considerado un pecado porque si hay un postre estrella es este. Hay muchas heladerías por la ciudad, pero os recomiendo ésta. Es pequeña, artesanal – hacen allí los helados -, utilizan materia prima de primera calidad y de la zona y el chico que nos atendió fue majísimo. 

No tiene tantos sabores cómo a lo mejor otras, pero si queréis algo único, casero y artesanal y muy muy bueno, os la recomiendo. Además, hay algunos sabores que están siempre y otros que van cambiando por temporadas. Nosotros al ir en invierno probamos uno que estaba basado en un postre típico en esas fechas (no me acuerdo cómo se llamaba) de Milán y estaba muy rico. 

Está en Corso Magenta, 30. En el centro de la ciudad. 

Y hasta aquí nuestras recomendaciones. Espero que te haya aportado lugares nuevos que no conocías en la ciudad y si sabes de otros sitios que no están en la lista, déjalos en los comentarios. Entre todos podemos hacer una buena lista para futuros viajeros.  

¡Un abrazo! 

Estudiante de Comunicación. Aficionada a los viajes, la naturaleza, la fotografía y la literatura. Utilizo ésta plataforma para mostrar aquello que me apasiona.

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