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Ruta de las Tres Ermitas (Tella, Huesca)

Distancia: 2,3Km Duración: 1h aprox. 
Desnivel máximo: 80m Punto de salida:  Iglesia de San Martín de Tella 
Altura máxima: 1400m Dificultad: Fácil 
Recorrido: Circular  

ruta de las Ermitas

En las faldas del Monte Perdido y en la frontera con el Parque Nacional de Ordesa y el Monte Perdido, se encuentra Tella, una de las más bonitas comarcas del Sobrarbe. 

Pueblo de brujas, con un pasado prehistórico que ha dejado restos cómo un Dolmen de la época del Neolítico, restos humanos y del Oso Cavernario, está a 1.384 metros de altura y    tiene unas vistas espectaculares a los Pirineos desde las cuales puedes disfrutar haciendo una de sus rutas de senderismo estrella, la de las Tres Ermitas. 

Esta ruta bordea la montaña en la que se encuentra Tella y visita las tres ermitas protectoras que se encuentran en las diferentes caras de la montaña. Protectoras porqué cómo ya he mencionado, Tella es un pueblo dónde las leyendas sobre las brujas corren a sus anchas y dónde la brujería forma parte de su historia; así que se construyeron estas tres ermitas para proteger la región y a sus habitantes. 

Dónde empieza 

Comienza en la Iglesia de San Martín que está justo al principio del pueblo, al lado de la Oficina de Turismo y las tres ermitas que verás a lo largo de la ruta son la ermita de los Santos Juan y Pablo (S. XI), la ermita de la Virgen de Fajanillas (S. XII) y la ermita de la Virgen de la Peña (S. XVI). Se puede entrar en ellas, pero respeta su interior seas o no creyente, porqué dentro verás ofrendas de los visitantes, dibujos realizados por los más peques y un cuaderno de visitas. 

Características 

Es circular, corta y sin ninguna dificultad. Se puede hacer perfectamente en una hora y media cómo mucho, siempre y cuando no te entretengas. Está muy bien señalizada y no tiene ninguna pérdida porqué solo tienes un sendero que seguir una vez hayas comenzado la ruta. Y es apta para hacer con niños pequeños. Con carritos igual se complica la cosa, pero podría hacerse. 

Es muy recomendable hacer altos en el camino, hacer un picnic (recuerda después recoger todo lo que has ensuciado y dejar el lugar tal cómo estaba o mejor) y disfrutar del paisaje. Nosotros la hicimos en primavera y paramos en varias ocasiones para tirarnos en la hierba y simplemente disfrutar. Recargar las pilas en medio de la naturaleza siempre viene bien y se agradecen los espacios tan tranquilos, alejados del ruido y tan limpios. 

Estudiante de Comunicación. Aficionada a los viajes, la naturaleza, la fotografía y la literatura. Utilizo ésta plataforma para mostrar aquello que me apasiona.

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