Destinos,  España

9 cosas qué ver en Cabo de Gata

Si hay un lugar del que solo he escuchado maravillas y a cada cuál que iba, volvía enamorado y relajado, es el Parque Natural Cabo de Gata – Níjar. Este paraje natural se encuentra en Almería y a pesar de ser cada vez más conocido, sigue estando alejado de las grandes masas turísticas y de la excesiva urbanización que podemos encontrar en muchas de nuestras costas. Supongo que el hecho de ser un Parque Natural ha ayudado mucho a que se controle las construcciones y se proteja la zona. 

Tiene rutas con vistas increíbles, pueblos vivos, playas desiertas y paradisíacas. Se puede visitar en cualquier época del año, aunque si quieres disfrutar de sus playas, la mejor época es el verano. Aun así, nosotras fuimos a finales de junio y no pudimos bañarnos porqué las aguas estaban frías y sopló muchísimo aire durante todos esos días. 

Alojamiento 

Fuimos desde Valencia en coche y para que nos resultara más cómodo alquilamos una habitación de hotel en el pueblo Las Negras que además de tener terraza individual, tenía desayuno incluido y piscina, lo que nos vino genial. El hotel era “Cala Chica Cabo de Gata”. Nuestra idea era descansar, relajarnos e ir visitando lugares de interés. Nos costó las cuatro noches para dos personas con desayuno incluido 210€, también gracias a que lo cogimos con el servicio de Booking.basic, que nos ahorró bastante dinero. 

También se puede ir cogiendo alojamiento a medida que te vas moviendo por el Parque, pero no lo veíamos necesario. Las Negras estaba medianamente cerca de todo y no nos costaba ir moviéndonos. Pero me quedé con las ganas de hacerla con la furgo porqué había sitios donde se podía pernoctar que tenían una pinta estupenda. Quién sabe, tal vez para la próxima. 

Quizá el punto más central para coger un alojamiento sea San José dónde encontrarás mucha oferta tanto hotelera como de apartamentos de Airbnb. Aquí también encontrarás algo más de ajetreo ya que es más grande y turística que Las Negras

Qué ver en Cabo de Gata 

A continuación, os voy a enseñar lo que nosotras vimos en una ruta de 4 días. Considero que, si hace buen tiempo y quieres disfrutar de todo lo que ofrece el Parque Natural tranquilamente, vayas más días. Nosotras porque pillamos mucho aire y no se podía estar casi en las playas, que si no habríamos ido más justas de tiempo. Eso y que mi acompañante tenía una lesión en la espalda que le imposibilitaba andar mucho tiempo seguido o estar sentada en el coche, así que tuvimos que adaptarnos, de allí que no hayamos visitado algunos sitios como la Playa de los Muertos, por ejemplo, o no hayamos hecho casi ninguna ruta de senderismo, excepto una que hice yo sola mientras mi hermana tomaba el sol en la piscina 🙂 

Faro de Cabo de Gata 

Este Faro es el final del sur oriental de la Península Ibérica lo que ya de por sí lo convierte en un lugar interesante de visitar. Aunque data del año 1863, el lugar en el que está tiene mucha más historia encima ya que ahí estuvo el Castillo de San Francisco de Paula, construido en el siglo XVIII. 

Pero otra cosa que lo convierte en un lugar imprescindible en una visita a Cabo de Gata es que justo al lado, a sus faldas, está el Mirador de las Sirenas desde dónde se tiene una vista increíble del Arrecife de las Sirenas, uno de los lugares más emblemáticos del Parque Natural. 

En base a nuestra experiencia, os recomiendo que vayáis al atardecer. Veréis ponerse el sol por la Playa de las Salinas y las montañas que hay alrededor y es muy muy bonito. Una de las mejores experiencias del viaje. 

Arrecife de las Sirenas 

Si hay un lugar en Cabo de Gata que te quita el hipo es este. El arrecife de las Sirenas está compuesto por formaciones naturales que eran chimeneas volcánicas y dicen que se llamaba así porqué era un lugar donde vivían algunas focas monje (que ya no están) y que, desde lejos, los navegantes, podían confundirlos con sirenas. 

Si vais cuando hay marea baja, caben unas poquísimas toallas para disfrutar del lugar, pero si vais cuando la marea está alta, cómo fue mi caso, el agua invadirá gran parte de la cala. 

Yo me encontré allí sola al atardecer, con un fuerte oleaje en parte debido al viento que hacía, con el agua cada vez más arriba y era extraño, lo definiría cómo una sensación casi mística y, sin embargo, no describiría del todo bien las sensaciones que tenía. 

Para acceder hasta allí tienes que seguir un poco el camino que sigue desde el Faro de Cabo de Gata y bajar a pie por un pequeño camino de tierra que hay después de haber pasado el Faro. Me costó un poco encontrarlo, pero seguro que vosotros os orientáis mejor que yo 🙂 

Níjar 

Éste pueblo forma parte de la lista de los Pueblos más Bonitos de España y técnicamente no está dentro del Parque Natural o no al menos de la protección que rige sobre el parque. Sin embargo, en su término municipal se encuentra dicho parque y muchos de los otros pueblos que hay dentro y que también se recomienda visitar. 

En Níjar podemos encontrar esas típicas calles, estrechas y laberínticas, de casas blancas. También podemos encontrar algunas huellas mudéjares cómo la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación. Hay comercios de artesanías, restaurantes en los que hacer un alto en el camino, plazas tranquilas dónde resguardarse del calor y dónde ver a los habitantes del pueblo hacer vida sin verse avasallados por el turismo de masas. 

San José 

San José es considerada la capital del Parque Natural y es el punto central del parque, de allí que muchos lo utilicen como campo base y busquen un alojamiento aquí. Es el pueblo más grande del Parque Natural y cuenta con todos los servicios que se necesitan. Y aunque no te hospedes aquí, merece la pena un paseo para conocerlo porque tiene ese encanto costero de casas blancas que lo hace apetecible. 

Y tiene una heladería buenísima, Heladería Il Gelato, ubicada en la Plaza de Génova. De verdad, está riquísimo. Por lo que he podido averiguar lo lleva una familia italiana que lleva muchos años viviendo allí y que han traído al pueblo esas recetas italianas que crean unos deliciosos y cremosos helados. Parada obligatoria. 

Mirador de la Amatista 

Por la carretera que hay entre La Isleta del Moro y Rodalquilar encontraréis este mirador que está muy bien señalizado y que tiene un pequeño aparcamiento dónde dejar el coche. Desde aquí podéis ver todo el litoral del Parque y también las montañas y sierras que lo rodean. 

Playa de los Genoveses 

El encanto de las playas del Parque Natural de Cabo de Gata es que algunas son vírgenes con dunas de arena dorada, cómo la de la Playa de los Genoveses. Una playa extensa a la cuál tienes que acceder dando un paseo por una pasarela de madera que cruza el pequeño desierto que hay entre la playa y el parking. Incluso ese paseo merece la pena, aunque bajo el sol del verano puede ser duro. Pero las vistas a la bahía una vez llegas, merecen la pena. Incluso podéis subir a un pequeño peñón que hay para tener mejores vistas. 

Playa de Mónsul 

Para mí, ésta fue la mejor playa de todas las que vimos. Al igual que la de los Genoveses, es de arena dorada, fina y con dunas. 

Para llegar hay que seguir un complicado camino de tierra desde la Playa de los Genoveses (está todo señalizado) hasta llegar al límite de dónde puedes llegar con el coche. Lo verás porque están todos los coches allí aparcados. 

También tienes que cruzar las dunas que separan el parking de la playa, pero es precioso el paseo. Hay una gran duna a la que algunas personas subían porque dicen que las vistas son preciosas. Nosotras por motivos que ya expliqué no subimos, pero tenía buena pinta. 

Ésta playa es muy famosa porque ha aparecido en varias películas y no es para menos ya que es muy bonita, tranquila y la rodea unas formaciones de lava que le dan un aire mucho más interesante. 

Los Escullos 

Ésta playa tal vez os suene porque tiene una formación rocosa muy fotogénica y que aparece en muchas de las fotos de Cabo de Gata que hay en Instagram. Pero además de eso, tiene una duna fosilizada que dicen que es la más grande del Parque Natural. 

También puedes encontrar el Castillo de San Felipe desde dónde se tienen unas bonitas vistas a la costa del Parque Natural. 

El Playazo 

Si me encantó esta playa es por varias razones. No solo porqué está rodeada de montañas, ni por la arena fina y clara; tampoco por tener una pequeña cala escondida, si no porqué una vez se acaba la parte de la arena, viene unas plataformas de roca fosilizada por dónde pasear tranquilamente y encima de la cual se encuentra el Castillo de San Ramón. 

Y, sobre todo, os recomiendo esta playa porqué desde aquí sale la única ruta de senderismo que hice en todo el viaje y que me flipó muchísimo por su belleza: el sendero de La Molata. Es sencilla y hacerla por la tarde cuándo da la sombra, es una delicia. 

Esta excursión me dejó con ganas de más ya que fueron muchos los lugares a los que no fuimos y muchas las rutas de senderismo que me dejé en el tintero, pero sobre todo me dejó con ganas de volver con Karma y disfrutar de un ritmo mucho más lento. Quién sabe, tal vez no tardemos mucho en volver. 

Estudiante de Comunicación. Aficionada a los viajes, la naturaleza, la fotografía y la literatura. Utilizo ésta plataforma para mostrar aquello que me apasiona.

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