Hace una par de semanas más o menos hemos entrado en mi estación favorita y no quepo en mi del gozo. Lo estaba ansiando y es que soy una enamorada del otoño y de todo lo que trae con él; tardes de mantita, tés bien calientes, colores anaranjados, hojas caídas por las aceras… el otoño es para mi una época de comienzos y también de finales; es una estación llena de magia, de misticismo, de melancolía. No soy una persona triste ni deprimente pero por alguna razón el otoño es la estación que más representa mi personalidad no me preguntéis porqué y claro, también es mi favorita porque me ha visto nacer 🙂 Soy una orgullosa escorpio así que como podéis suponer, pronto será mi cumpleaños.

Pero a parte de todo esto, el otoño es mi estación favorita para hacer senderismo y viajar a lugares con bosques y valles encantados donde poder admirar la maravilla de la naturaleza reflejada en esos coloridos y en la majestuosidad de sus campos. Por eso os traigo este post, donde os hablo de algunos -muy pocos- lugares mágicos de España. Tenemos muchísimos más, algunos más conocidos y otros no tanto, pero no tenemos nada que envidiarle a países como Italia, Canadá, Reino Unido o Rumanía donde sus otoños están teñidos de infinitas tonalidades rojizas, naranjas y marrones.

Sin más preámbulos os dejo con la lista de ocho lugares de nuestro país que merece la pena visitar esta estación.

1. Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, Huesca, Aragón

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Un 16 de agosto de 1918 era declarado parque nacional convirtiéndose en el segundo más antiguo de España y el primero de Aragón. Ubicado en el Pirineo oscense en la comarca del Sobrarbe es un paraíso otoñal. Durante esta estación sus bosques y valles se tiñen de tonalidades ocres y le otorga a la zona aún más misticismo del que ya tiene gracias a las leyendas y a las brujas que han habitado sus bosques.

Sin embargo, lo más recomendable es ir a finales de octubre que es cuando los colores están más vivos. Yo fui el año pasado a principios de noviembre y ya estaba perdiendo tonalidades, aún así es un lugar sobrecogedor, con muchas rutas de senderismo y con unos pueblos encantadores. Os recomiendo una ruta por alguno de ellos. Os encantará.

2. Valle de Arán, Lleida, Cataluña

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Foto de Pinterest

El Valle de Arán se encuentra en el norte de los Pirineos centrales y la vegetación que lo compone puede llegar hasta los 2.000 m de alto, imaginaros pasear entre sus pinos, hayas y abetos… y más en otoño que se tiñen de ocre, rojizos y dorados.

Y si os digo que además de la mezcla de colores, de las hojas caídas que forman crujientes y blanditas alfombras, de las rutas, los lagos y los saltos de agua y de los pueblos del Valle podréis ser testigos de un fondo paisajístico formado por unas montañas que empiezan a teñirse de blanco, ¿qué me decís? Lo más característico del otoño y del invierno fusionados en un solo lugar. Bonito, bonito.

3. Los Viñedos de La Rioja

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Foto de objetivorioja.larioja.co

Todos conocemos los vinos tan buenos que hacen en La Rioja pero pocos sabemos que sus viñedos se han presentado para convertirse en Patrimonio de la Humanidad por sus paisajes y pocos, también, conocemos que sucede con ellos cuando el otoño acecha.

Tanto si te gusta el vino como si no visitar los viñedos de la Rioja durante esta estación es todo un espectáculo para la vista (y los sentidos). Las vides se tiñen de los colores clásicos del otoño para dar un carácter más espectacular aún a estos viñedos. Desde Haro hasta Alfaro podréis hacer un recorrido por ellos y asombraros de la magia de la naturaleza, de su perfección. Y ya de paso, hacer una cata que nunca está de más, ¿a qué no?

4. Selva de Irati, Navarra

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Foto de tripnavarra.com

A menos de una hora de Pamplona tenemos un lugar encantado, “el bosque de los bosques”; uno de los mayores bosques de abetos y hayas de Europa. Uno de esos lugares que hay que visitar al menos una vez en la vida para adentrarse con la mochila y la cámara colgada del cuello y no parar de observar y observar: pueblos mágicos, puertos de montaña con vistas a los picos más altos de los Pirineos Navarro y Francés, bosques, lagos, etc.

Se extiende a lo largo de los Valles de Aezkoa y Salazar y las leyendas invaden cada uno de sus tramos. Lugar de lamias, seres medio humanos medio bestias, os asombrará con sus colores ocres, rojizos, dorados y verdes debido al musgo en esta estación mistica.

5. Hayedo de Otzarreta, País Vasco

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Foto de www.euskadi-basquecountry.org

Este curioso Hayedo se encuentra en el Parque Natural de Gorbeia en el País Vasco, en la frontera entre Álava y Vizkaya. La magnificiencia de este lugar no se debe solo a los colores que le tiñen en otoño o que forma parte de un Parque Natural que cuenta con 20.000 hectáreas si no a la forma de las hayas. A diferencia de las demás, aquí las ramas de las hayas se levantan hacia arriba. Su forma se debe a las podas que se les hace para obtener madera y carbón en un modelo de explotación sostenible.

El País Vasco siempre es una buena elección pero si vais este otoño a esas tierras no os olvidéis pasar por aquí, os encantará y es que no en vano los fotógrafos lo consideran uno de los lugares más fotogénicos del mundo.

6. La Fageda d’en Jordá, Girona

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Foto de www.vuelaviajes.com

En La Garrocha, una comarca prepirenaica ubicada en Girona, nos encontramos con el Hayedo de Jordá. Un bosque encantado que nada tiene que envidiarle a las ubicaciones de El Señor de los Anillos y cuya característica es que crece sobre un terreno volcánico; una errupción del volcán Croscat que tuvo lugar hace 11.500 años. Es en la colada de lava donde se asienta este hayedo.

Como todos los bosques y lugares que estoy mencionando en este post, la Fageda d’en Jordá es preciosa en otoño tanto por la alfombra de hojas como por los colores que toma durante el otoño.

7. El hayedo de Montejo, Madrid

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Foto de SenderismoMadrid

Cuenta le leyenda que los senderistas que cruzaban el Hayedo de Montejo eran encantados por duendes y hadas, llevados a sus guaridas y transformados en animales con la intención de convertir el lugar en uno más atractivo.

Con este tipo de leyendas como no visitar este Hayedo, al paso del río Jarama, con sus hayas de más de 20m de altura y sus colores otoñales que le otorga, aún más, un aire de leyenda.

8. Bosque de Muniellos, Asturias

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Colores ocres, dorados y rojizos. Bellotas, avellanas, moras y arándanos. Leyendas de la mitología astur y tal vez la visita de algún oso pardo. Vamos, un viaje espectacular a las entrañas del mayor robledal de España y encima Reserva Natural Integral muy bien conservada.

Ubicado en Fuentes del Narcea es un lugar perfecto para disfrutar del más puro otoño, de actividades al aire libre, de la deliciosa gastronomía de la zona y de la rica cultura de Asturias, un lugar increíble de nuestro país. Pero no os olvidéis de que tienen un cupo máximo de visitas diarias y es de 20, así se aseguran un buen mantenimiento de la Reserva. Podéis reservar en Servicio de Atención al ciudadano del principado de Asturias.

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